El Jefe del Depto. de Dermatología del Hospital Clínico de la Universidad de Chile advierte que los daños provocados por la exposición directa al sol son irreversibles. Por ello, hay que usar de manera permanente bloqueador solar.

Los síntomas de una quemadura solar usualmente aparecen en las horas siguientes con dolor, enrojecimiento, hinchazón y a veces, formación de ampollas. También pueden causar dolor de cabeza, deshidratación, fiebre y fatiga.

La radiación solar tiene sobre la piel un efecto acumulativo en el tiempo. Cuánto más nos exponemos a ella sin protección, más riesgos tenemos de sufrir envejecimiento prematuro y cáncer de la piel. Más allá de los aspectos reversibles de las quemaduras veraniegas, es el cáncer de piel con sus distintas modalidades lo que hay que evitar.

Existen tres tipos de cáncer a la piel: el baso celular (el más frecuente y menos agresivo), el espino celular (frecuente y agresivo) y el melanoma maligno (el más agresivo; que ha experimentado un gran aumento en las últimas cinco décadas). Los dos primeros son causados por los efectos acumulativos del sol; el último puede ser originarse por exposiciones breves, pero intensas, que causan quemaduras solares durante la infancia y la adolescencia.

El Jefe del Departamento de Dermatología del Hospital Clínico Universidad de Chile, Dr. Juan Honeyman señala que "la quemadura solar tiene diversos grados de intensidad. Puede comprometer un bajo porcentaje del cuerpo o comprometer más del 70% de la superficie cutánea. Por ello, es vital protegernos de la radiación, considerando la hora del día y el índice de radiación (riesgo de daño por el sol). Definitivamente hay que evitar la exposición plena al sol entre las 11 y las 16 horas, si se expone en otro horario debe ser siempre con bloqueador solar".

El Dr. Honeyman indica que "en el caso de los menores de dos años los filtros no son eficaces, son mejores las pantallas solares. Aún con ellas, se debe evitar exponerlos en horas de mayor riesgo. En caso que deban salir al aire libre es mejor que tengan un vestuario adecuado: sombrero, mangas largas, quitasoles, gorros, etc."

Mientras más pequeño el niño, su piel es más delgada y menos resistente a los rayos solares. Los recién nacidos por ejemplo no debieran exponerse nunca al sol. Aún con todas estas medidas puede ocurrir una quemadura solar. En estos casos el especialista recomienda: "Si la quemadura es de poca magnitud basta con cremas humectantes y aumentar la ingesta de agua. Si es más severa con ampollas, hay que lubricar la piel y administrar analgésicos y aumentar la ingestión de líquidos. En caso de insolación deben consultar un médico".

Respecto de los protectores solares, el Dr. Juan Honeyman indica que "lo ideal es factor 30 para todas las pieles, incluso las pieles morenas, ellas también tienen riesgo de cáncer y melanoma. Los bloqueadores sobre 30 tienen una protección muy similar, pero bajo 15 la protección contra los dañinos rayos UV baja considerablemente. Se recomienda además protegerse cada 3 horas" afirma.

En el caso de daños por radiación, no sólo la piel está expuesta a la luz ultravioleta también pueden existir quemaduras o daños en los ojos. La luz solar también ha estado en relación en la formación de cataratas y en el envejecimiento prematuro de la retina.

Para prevenir se debe usar anteojos con filtro ultravioleta. Todos los anteojos de origen plástico (orgánico) bloquean la luz UV y los de cristal deben especificar la presencia de filtro UV. El color del anteojo no es significativo. El filtro UV es incoloro. En la práctica, los lentes económicos brindan igual protección que los caros, siempre y cuando especifiquen el filtro UV.

Factores de riesgo:

Ya no hay dudas de las consecuencias que puede tener una exposición indiscriminada y directa al sol. Aunque todos nos deberíamos proteger de manera permanente, algunas personas tienen más riesgos de que las radiaciones solares les produzcan daños.

Las personas de piel blanca y delicada, con pelo rojo (colorín) o rubio, con ojos claros, verdes o azules que tienden a quemarse y forman pecas en vez de broncearse.

Todos aquellos trabajadores que realicen faenas al aire libre, deben tener especial cuidado. Igualmente las personas que viven en zonas como el norte de Chile, las zonas cordilleranas y Punta Arenas (debido a que en el sur de Chile ha disminuido severamente la capa de ozono).

La herencia también juega un rol fundamental. Las personas con antecedentes familiares de lunares atípicos o melanoma maligno tienen el riesgo más alto de desarrollar cáncer a la piel.

Todas aquellas personas con enfermedades crónicas de la piel deben cuidarse aún más: es el caso de los pacientes con herpes simple, dermatitis atópica, rosácea, urticaria solar, o lupus. Igualmente aquellos pacientes que toman medicamentos que inducen "alergias" al exponerse al sol como: diuréticos, hipoglicemiantes, antiinflamatorios, antibióticos y antidepresivos, también deben protegerse más de las radiaciones solares.

¿Qué hacer en caso de quemaduras solares?

  • Bañarse en tina o ducha con agua fría.
  • Ingerir abundantes líquidos.
  • Usar compresas (toallas húmedas) con agua fría. No usar hielo.
  • No tocarse las ampollas, para acelerar la cicatrización y prevenir infecciones. Si se rompen solas, aplicar un ungüento antibacteriano en las áreas afectadas.
  • Tomar analgésicos.

Dr. Juan Honeyman

Fuente: www.uchile.cl